Las cosas a las que uno se puede volver adicto en este país:
Refresco de mocochinche.
Refresco de Piña.
Nucita
Mate de coca
Empanadas de queso
Rollitos de queso
Queques
Tamales
Chupetes de uva
Pil Frut de limón
Choko Pil
Friday, June 30, 2006
Monday, June 26, 2006
Titicaca
El lago sagrado.
Bañarse desnudo en uno de los lagos más altos del mundo, es una experiencia que merece ser vivida.
Bañarse desnudo en uno de los lagos más altos del mundo, es una experiencia que merece ser vivida.
Wachuma
La Wachuma es un cactus, que se conoce como San Pedro. Fue y es usado por los aymaras desde hace siglos para conectarse con los dioses y tener experiencias extrasensoriales. Se consume seco o en infusión. Esta es una práctica muy antigua y actualmente adoptada por occidentales que llegan al altiplano con la idea de probar esto y tener un viaje, un encuentro con lo místico o con uno mismo. Con la wachuma, todo el racionalismo se va a la mismísima mierda.
Tuesday, June 20, 2006
Año nuevo Aymara
Extrañamente y de acuerdo a las vueltas de la vida, esta tarde terminé en una celebración de despedida del año viejo aymara. Con el solsticio de invierno comienza un nuevo año, el 5514.
Subimos con un grupo de gente y unos amuatas (que son como sacerdotes ancianos) a unas ruinas cerca de Copacabana, con unas palabras del amuata despedimos el sol e hicimos un despacho. Que es una quema ritual, de pequeños amuletos que significan lo malo que hay que descargar para comenzar el año.
Fue una situación rara, buena, me gustó. Pero me sentía como un barbudo representante de los conquistadores, que varios siglos después participa en un ritual milenario, que se trató a sangre y espada de desterrar.
Un argentino, sin raíces tan arraigadas, cuyo ritual más cercano es la bagna cauda. O la misa católica, pero eso me encargué de desterrarlo solito.
Esta madrugada, subiré a la Horca del Inca, una antigua construcción donde se realizaban sacrificios humanos, y allí esperaré el sol para comenzar a transitar el 5514.
Subimos con un grupo de gente y unos amuatas (que son como sacerdotes ancianos) a unas ruinas cerca de Copacabana, con unas palabras del amuata despedimos el sol e hicimos un despacho. Que es una quema ritual, de pequeños amuletos que significan lo malo que hay que descargar para comenzar el año.
Fue una situación rara, buena, me gustó. Pero me sentía como un barbudo representante de los conquistadores, que varios siglos después participa en un ritual milenario, que se trató a sangre y espada de desterrar.
Un argentino, sin raíces tan arraigadas, cuyo ritual más cercano es la bagna cauda. O la misa católica, pero eso me encargué de desterrarlo solito.
Esta madrugada, subiré a la Horca del Inca, una antigua construcción donde se realizaban sacrificios humanos, y allí esperaré el sol para comenzar a transitar el 5514.
Sunday, June 18, 2006
Copacabana
EL viernes volví a pisar este pequeño pueblo de Bolivia a orillas del Titicaca. Un excelente lugar para disfrutar del sol, la playita y vender algo.
El día bien relajado, levantándome bien tempranito, como a las 7 de la mañana, al mercado por el desayuno y luego a trabajar. que es una forma de decir, porque uno está sentado en la calle, con un sol que ya me está bronceando tipo caribeño.
Bello, bello lugar, mucha paz, un ritmo muy tranquilo. Y bien barato se puede vivir acá. Un hotel, por 5 bs, (no es el Ejército de Salvación), mis almuerzos o cenas por 5 o 6 bs. Alcanza para vivir y sobra.
Lo único lamentable, es el precio de internet. Es casi un lujo, 10 bs la hora. son dos noches de hotel, no tiene relación.
Pero muchas cosas son contradictorias acá, una calle llena de restaurantes y pubs con carteles en inglés invitando a los muchos gringos que pasean por acá. Hasta transmisión del mundial en inglés hay.
Y así es, igual mi vida transcurre maravillosamente en este lugar que me invita a quedarme unas semanas por lo menos.
El día bien relajado, levantándome bien tempranito, como a las 7 de la mañana, al mercado por el desayuno y luego a trabajar. que es una forma de decir, porque uno está sentado en la calle, con un sol que ya me está bronceando tipo caribeño.
Bello, bello lugar, mucha paz, un ritmo muy tranquilo. Y bien barato se puede vivir acá. Un hotel, por 5 bs, (no es el Ejército de Salvación), mis almuerzos o cenas por 5 o 6 bs. Alcanza para vivir y sobra.
Lo único lamentable, es el precio de internet. Es casi un lujo, 10 bs la hora. son dos noches de hotel, no tiene relación.
Pero muchas cosas son contradictorias acá, una calle llena de restaurantes y pubs con carteles en inglés invitando a los muchos gringos que pasean por acá. Hasta transmisión del mundial en inglés hay.
Y así es, igual mi vida transcurre maravillosamente en este lugar que me invita a quedarme unas semanas por lo menos.
Wednesday, June 14, 2006
La Paz - Del Ejército de Salvación al trabajo del trabajo al Ejército de Salvación
| A eso de las 6 de la mañana ya comienza a haber movimiento en los cuartos, o se oyen los gritos de René (el encargado, portero) que grita: "Duchas!!!" , para que hagan uso de las mismas los que compraron su ficha la noche anterior. La puerta del albergue se abre 4 veces: 7, 7:30, 7:45 y 8 de la mañana, nadie puede quedarse dentro, todo el mundo fuera hasta las 19:30, hora que se vuelve a abrir hasta las 21:30 que se cierra definitivamente. Es decir, uno tiene que permanecer fuera, si o si, durante 12 horas. Y bueno, es el precio de estar alojado en un lugar tan barato. Así que más o menos a las 7 ya estoy arriba, para armar la cama (otro requisito a cumplir) y listo para salir por mi desayuno; en el comedor popular el cafecito con dos panes por 1 bs. De allí una caminata hasta la plaza de la Iglesia San Francisco, una de las más antiguas de la ciudad, en plena avenida Perez Velasco. En las escalinatas y al solcito veo como termina de despertarse la ciudad. Unas cuadras más adelante me tomo una movilidad que por 1 bs me lleva hasta el "trabajo". El transporte público, otro buen tema. Casi no hay autos particulares, por eso toda la ciudad está atestada de movilidades: colectivos viejos, combis (la mayoría japonesas, recicladas, con inscripciones en ese idioma), trufis (son como taxis compartidos de 5 pasajeros que tienen recorrido fijo) y taxis. En las combis y los buses más grandes, generalmente hay voceadores, que son niños o adolescentes que gritan el recorrido y los destinos. Ya forman parte de la fauna sonora de la ciudad, un coro interminable: "¡La Ceja un boliviano! ¡Max Paredes! ¡Calacoto! ¡Sopocachi! ¡6 de agosto! ¡Mallasa! ¡Cementerio!". Casi siempre se tornan incomprensibles, mejor mirar los carteles con letras fosforescentes que traen pegados en los parabrisas. Esta mañana viajando en uno de los bondis, el chofer para en el surtidor a cargar diesel. Estuvimos unos 5 minutos allí, y me imaginaba a un chofer de Bs As o Cba haciendo lo mismo y la patada voladora que recibiría. Seguimos viaje hasta Obrajes, en la zona sur, y donde más o menos me tengo que bajar grito al chofer: "Parada", "Me quedo", "Voy a bajar" o " En la esquina", todos ésos vendrían a ser como el timbre para detenerse. Como verán no hay paradas preestablecidas, o si las hay no se respetan. En Obrajes está la Universidad Católica Boliviana, un buen lugar para vender mis artesanías. Me fue muy bien en éstos días, lo suficiente para vivir y juntar algún dinerillo. En general, las chicas bolivianas no son muy bonitas, pero en esta zona hay mujeres muy bellas, lo que confirma la teoría que los ricos son lindos y huelen bien. Igual siempre me regatean los precios, lo que confirma otra teoría. A la una de la tarde termina uno de los turnos de cursado y es ahí cuando vuelvo al centro a almorzar para regresar a las 16, que hay movimiento nuevamente. Como a las 18:30 el sol casi desaparece y deviene el frío de los 3.500 mts de altura y pega como trompada. Regreso al centro, me meto en un ciber desde donde escribo esto y como a las 20 vuelvo al Ejército de Salvación. Cada noche unod debe registrarse y pagar el día correspondiente, también se puede pagar el uso de la ducha por 1,50. Hay un gran comedor con un televisor y muchos tipos sentados mirando. Ayer pasaron en el cable local, Pulp Fiction. Yo miraba las caras de cada uno, tratando de imaginar qué pensaban en la escena donde Travolta compra y luego se mete heroína. Sin llegar a ninguna conclusión, como todos los días, me voy a dormir. Esta noche lo haré pensando en que mañana me voy un poco del vértigo de la ciudad y de esta vida de soldado salvado. A Copacabana, orillas del Titicaca, o mejor podemos llamarla Copabacana, un buen lugar para descansar un poquito y vender más caro. |
Tuesday, June 13, 2006
La Paz y Mac Doña
Monday, June 12, 2006
La Paz y el Ejército de la Salvación
La Paz, una ciudad de oportunidades. Y las oportunidades que me interesan, son las más baratas. Es por eso que decidí cumplir metódicamente con una economía de guerra.
Es fácil: si quieren obtener datos de precios bajos, siempre pregunten a los artesanos. Hippie = pobre = ratón.
Para que tengan una idea de lo que se puede llegar a gastar en La Paz, primero les paso la conversión de peso argentino a peso boliviano. $1 argentino = 2,50 bolivianos.
Alojamiento
Actualmente estoy alojado en el Ejército de La Salvación. Un albergue exclusivamente para hombres, la mayoría bolivianos, a la módica suma de 3.50 bolivianos. Bueno, hay que compartir habitaciones con unos 10 personajes más y soportar los ronquidos. También llegar antes de las 21:30 de la noche y despertarse a las 7:30 de la mañana. No recomendable para gente con sueño liviano o ganas de dormir hasta tarde.
Desayuno
En el Comedor Popular del Mercado Rodríguez, se puede tomar un café con dos panes, por 1 boliviano. Ya si queremos un desayuno más sofisticado, tenemos a 3 bs, un batido multivitamínico, que es un jarro y medio cervecero, con un licuado que incluye: zanahoria, papaya, frutilla, banana, leche, huevo, quinua, cereales y pasas de uva. Mucho más recomendable para comenzar bien el día.
Almuerzo
En el mismo comedor del mercado Rodríguez. Un almuerzo a la módica suma de 1.50 o 2 bs con una gaseosa pequeña. Incluye una sopa de entrada, un segundo plato que tiene arroz, tomates y alguna carne generalmente. También se puede almorzar por 3, 4 y hasta 5 bolivianos, almuerzos similares, que el precio depende de los locales y la ubicación de los mismos.
Merienda
Volvemos al mercado Rodríguez por el cafecito, o cualquiera de los muchos mercados de la ciudad donde los precios no varían mucho. También se pueden comer una gran variedad de frutas que se compran en la calle y a costos muy bajos. Por ejemplo: 10 mandarinas por 1.50 bs.
Cena
Se puede llegar a cenar en locales de comida por 3.50, también con sopa y segundo. Que pueden ser: silpancho, sajta, falso conejo, pique macho, ceviche, ranga, asado a la olla, pacumuto. Las sopas pueden ser de fideos, corbatitas, maní (la mejor de todas) de trigo, de maíz. O se puede optar simplemente por un delicioso sandwich de huevo a 2 bs.
Internet
Mucho más rápida que en la Argentina y la hora desde 1.50 hasta 3 bolivianos en los lugares más caros. Este es de 2 bs.
Diarios
El Extra, que incluye un suplemento que se llama Solterazo, con fotos eróticas y un crucigrama al final, que si uno lo rellena correctamente y lo envía, entra en un sorteo de una cita con una chica de moralidad sospechosa.
Y así es como con poco dinero, uno puede llegar a vivir en la sede de gobierno de uno de los países más pobres de Latinoamérica.
Es fácil: si quieren obtener datos de precios bajos, siempre pregunten a los artesanos. Hippie = pobre = ratón.
Para que tengan una idea de lo que se puede llegar a gastar en La Paz, primero les paso la conversión de peso argentino a peso boliviano. $1 argentino = 2,50 bolivianos.
Alojamiento
Actualmente estoy alojado en el Ejército de La Salvación. Un albergue exclusivamente para hombres, la mayoría bolivianos, a la módica suma de 3.50 bolivianos. Bueno, hay que compartir habitaciones con unos 10 personajes más y soportar los ronquidos. También llegar antes de las 21:30 de la noche y despertarse a las 7:30 de la mañana. No recomendable para gente con sueño liviano o ganas de dormir hasta tarde.
Desayuno
En el Comedor Popular del Mercado Rodríguez, se puede tomar un café con dos panes, por 1 boliviano. Ya si queremos un desayuno más sofisticado, tenemos a 3 bs, un batido multivitamínico, que es un jarro y medio cervecero, con un licuado que incluye: zanahoria, papaya, frutilla, banana, leche, huevo, quinua, cereales y pasas de uva. Mucho más recomendable para comenzar bien el día.
Almuerzo
En el mismo comedor del mercado Rodríguez. Un almuerzo a la módica suma de 1.50 o 2 bs con una gaseosa pequeña. Incluye una sopa de entrada, un segundo plato que tiene arroz, tomates y alguna carne generalmente. También se puede almorzar por 3, 4 y hasta 5 bolivianos, almuerzos similares, que el precio depende de los locales y la ubicación de los mismos.
Merienda
Volvemos al mercado Rodríguez por el cafecito, o cualquiera de los muchos mercados de la ciudad donde los precios no varían mucho. También se pueden comer una gran variedad de frutas que se compran en la calle y a costos muy bajos. Por ejemplo: 10 mandarinas por 1.50 bs.
Cena
Se puede llegar a cenar en locales de comida por 3.50, también con sopa y segundo. Que pueden ser: silpancho, sajta, falso conejo, pique macho, ceviche, ranga, asado a la olla, pacumuto. Las sopas pueden ser de fideos, corbatitas, maní (la mejor de todas) de trigo, de maíz. O se puede optar simplemente por un delicioso sandwich de huevo a 2 bs.
Internet
Mucho más rápida que en la Argentina y la hora desde 1.50 hasta 3 bolivianos en los lugares más caros. Este es de 2 bs.
Diarios
El Extra, que incluye un suplemento que se llama Solterazo, con fotos eróticas y un crucigrama al final, que si uno lo rellena correctamente y lo envía, entra en un sorteo de una cita con una chica de moralidad sospechosa.
Y así es como con poco dinero, uno puede llegar a vivir en la sede de gobierno de uno de los países más pobres de Latinoamérica.
La Paz (más del Gran Poder)
A pedido de todo mi querido público, más fotos de la fiesta del Gran Poder.








Sunday, June 11, 2006
La Paz - El Gran Poder
Y vino a ser como una gran casualidad llegar a esta ciudad un día antes de una de las fiestas más importantes de La Paz. La fiesta del Señor del Gran Poder. Una fiesta pagano-católica que paraliza literalmente la ciudad.
Desde las 8 de la mañana hasta el amanecer del día siguiente, por algunas de las principales calles de la ciudad, como por unos 3 kilómetros, desfilan todas, unos 70 conjuntos de danzas folclóricas de Bolivia.
Un desfile de todas las danzas típicas del país: morenadas, diabladas, caporales, Tinkus, y muchas más. Del Beni, de Santa Cruz, Tarija, Potosí, Oruro, Cochabamba, La Paz, todas las regiones.
Una explosión de colores, de alegría, un clima de fiesta increíble durante todo el día, y donde todo estaba permitido. Por eso mucho alcohol, mucha cerveza, litros y litros consumidos. Una fiesta preparada con un año de anticipación, toda la gala.
Pero las palabras no alcanzan y por eso voy a subir algunas de las muchas fotos que pude sacar. Para tener una idea.




Desde las 8 de la mañana hasta el amanecer del día siguiente, por algunas de las principales calles de la ciudad, como por unos 3 kilómetros, desfilan todas, unos 70 conjuntos de danzas folclóricas de Bolivia.
Un desfile de todas las danzas típicas del país: morenadas, diabladas, caporales, Tinkus, y muchas más. Del Beni, de Santa Cruz, Tarija, Potosí, Oruro, Cochabamba, La Paz, todas las regiones.
Una explosión de colores, de alegría, un clima de fiesta increíble durante todo el día, y donde todo estaba permitido. Por eso mucho alcohol, mucha cerveza, litros y litros consumidos. Una fiesta preparada con un año de anticipación, toda la gala.
Pero las palabras no alcanzan y por eso voy a subir algunas de las muchas fotos que pude sacar. Para tener una idea.




Friday, June 09, 2006
Potosí - Oruro - La Paz
Creo haber viajado en todas las empresas de colectivos que van desde Villazón a La Paz. En todas tuve un inconveniente en el camino, roturas, largas esperas en el medio de una ruta congelada. Viajes de más de 24 horas. Sólo me faltaba probar en una: Illimani. Que finalmente resultó ser la única que no se descompuso en el camino. Pero algo tenía que pasar: como a las 3 de la madrugada (el ómnibus había salido a las 8:30 de la mañana de Villazón) me despierto porque el bondi estaba parado. Miro por la ventanilla y estábamos en un corralón de la policía, la que estaba decomisando toda la carga de mercadería que llevaba en ése momento. Los colectivos no sólo transportan gente, sino que también sirven como camiones de carga. En este había unos 30 cajones de manzana, cajas de alfajores, leche nido. Todo era bajado por los policías con cara de culo y frío. En ése momento me di cuenta que ésa era la única manera de que el pasaje de tremendo viaje costara ese precio: 50 bolivianos, que son 20 pesos, por un viaje de 1000 km aprox. No tiene relación, el costo del viaje se debe cubrir con los fletes que evidentemente son ilegales.
Afortunadamente, nada nos pasó a los pasajeros, que sólo mirábamos desde las ventanillas toda la secuencia. Después el viaje siguió sin tropiezos. Hasta La Paz, donde llegamos a las 5 de la mañana, otra mala hora para llegar. En una terminal grande, muy grande y fría desde donde estoy escribiendo todo esto.


Afortunadamente, nada nos pasó a los pasajeros, que sólo mirábamos desde las ventanillas toda la secuencia. Después el viaje siguió sin tropiezos. Hasta La Paz, donde llegamos a las 5 de la mañana, otra mala hora para llegar. En una terminal grande, muy grande y fría desde donde estoy escribiendo todo esto.


Humahuaca - La Quiaca
Esperando en la terminal de Humahuaca, donde está la vaca, como dice alguna canción infantil. La salita de espera, sucia. Una noche más en una terminal, tratando de dormir un poco, a pesar del olor a culo que había en ese lugar. Peor estaba el frío afuera.
Y unos borrachos, de los viejos, de los tranquilos. Que se abrazaban y se decían "gracias, gracias, gracias", con la lentitud y la modulación de voz que sale en ésos estados. Después venía la etapa nostálgica, con la ya gastada frase: "así es la vida". Más tarde se empezaron a desconocer y uno le repetía al otro: "si me rompés las bolas te hago meter en cana ya. Ya" Y así termino en unos minutos el odio y el amor entre dos borrachos.
Finalmente el colectivo llegó y las 3:30 estaba saliendo para La Quiaca. Dentro de este mismo año, estuve en los dos extremos de este país.
Llegar a las 6 de la mañana a la puna, no es de lo más recomendable, sobre todo porque a esa hora la salita de espera de la terminal está atestada de gente que se refugia dándose un poco de calor.
De todas formas había que esperar allí también. En Bolivia eran las 5 de la mañana y la migración no abre hasta las 7.
Las esperas nunca son tan terribles como parecen, a veces creo que en éstos años he podido alcanzar un estado de paciencia cercano al que tienen los monjes tibetanos.
En ésos momentos muertos sólo veo pasar los personajes, como en una película. A veces se dormita un poco.
Pero finalmente a las 7 de Argentina y 8 de Bolivia estaba cruzando una vez más la frontera.

Tilcara
La de las callecitas empedradas. La del sol cayendo con toda su fuerza en las paredes de adobe. Que deja las piedras calientes que refractan el calor a la tardecita.
Cuando cae el sol deviene un frío que cala los huesos, pero deja pasar una noche limpia, llena de estrellas.
En Tilcara se come barato, se puede vivir por poco. De hecho, mucha gente allí vive de poco. A pesar del turismo, los ómnibus llenos y los restaurantes exclusivos.
No hay posibilidades para una duende estatua, así que no quedó otra que vender en la calle. Me fue lo suficientemente bien como para cubrir los gastos. La temporada aún no ha comenzado y mi situación económica se relaciona con eso.
Y así seguimos, subiendo, de a poco, para prontito pisar Bolivia.
Cuando cae el sol deviene un frío que cala los huesos, pero deja pasar una noche limpia, llena de estrellas.
En Tilcara se come barato, se puede vivir por poco. De hecho, mucha gente allí vive de poco. A pesar del turismo, los ómnibus llenos y los restaurantes exclusivos.
No hay posibilidades para una duende estatua, así que no quedó otra que vender en la calle. Me fue lo suficientemente bien como para cubrir los gastos. La temporada aún no ha comenzado y mi situación económica se relaciona con eso.
Y así seguimos, subiendo, de a poco, para prontito pisar Bolivia.
Tuesday, June 06, 2006
Salta
La linda, la verdaderamente linda. Buenos recuerdo me llevo de esta ciudad.
Una ciudad para recorrer, disfrutar, estar. Como un folleto de agencia de turismo.
En Salta se puede vender en la peatonal, la gente compra, la gente le pone monedas al duende.
Muchos artesanos, muchos viajeros.
Es increíble, pero se tensan redes entre los viajeros y se van encontrando, en todos lados, en distintos en insólitos puntos del país.
Y así uno se conecta con nuevos amigos, amigos de días. Donde se habla y se comparte mucho.
Fue un fin de semana bien intenso en esta ciudad. Para volver a Jujuy y seguir subiendo. Esta vez a la Quebrada de Humahuaca, donde el solcito pega todo el día completo, y te broncea, aunque casi estemos en invierno.
Una ciudad para recorrer, disfrutar, estar. Como un folleto de agencia de turismo.
En Salta se puede vender en la peatonal, la gente compra, la gente le pone monedas al duende.
Muchos artesanos, muchos viajeros.
Es increíble, pero se tensan redes entre los viajeros y se van encontrando, en todos lados, en distintos en insólitos puntos del país.
Y así uno se conecta con nuevos amigos, amigos de días. Donde se habla y se comparte mucho.
Fue un fin de semana bien intenso en esta ciudad. Para volver a Jujuy y seguir subiendo. Esta vez a la Quebrada de Humahuaca, donde el solcito pega todo el día completo, y te broncea, aunque casi estemos en invierno.
Friday, June 02, 2006
Terma de Reyes
A sólo media hora de San Salvador, y por 1,50 estás en las Termas de Reyes.
$5 la entrada y toda una pileta alucinante de agua termal, con los cerros de fondo.
$5 la entrada y toda una pileta alucinante de agua termal, con los cerros de fondo.
Jujuy
Y no fue Salta, sino Jujuy finalmente. Un viaje barato, por la módica suma de $20 en un colectvio de la empresa Brown. Que salió una hora y media después de lo previsto y allí entendí lo de módica suma.
Jujuy me gusta.
Las calles sucias, el centro pequeño, los mercados y los puestos en la calle.
Odio su terminal, ínfima para una ciudad tan visitada. Donde más de una vez me tuve que quedar a dormir.
La avenida que divide claramente los de arriba y los de abajo, la avenida Fassio.
Las montañas que rodean la ciudad, el verde, la Quebrada de Humahuaca tan cerca, tan otro paisaje.
Reencontrarme con Jujuy fue bueno. Con el sabor de las empanaditas y el olor a verduras de los mercados.
Jujuy me gusta.
Las calles sucias, el centro pequeño, los mercados y los puestos en la calle.
Odio su terminal, ínfima para una ciudad tan visitada. Donde más de una vez me tuve que quedar a dormir.
La avenida que divide claramente los de arriba y los de abajo, la avenida Fassio.
Las montañas que rodean la ciudad, el verde, la Quebrada de Humahuaca tan cerca, tan otro paisaje.
Reencontrarme con Jujuy fue bueno. Con el sabor de las empanaditas y el olor a verduras de los mercados.
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